Ubicado en el corazón del barrio Latino, el hotel Five Hotel toma, al caer la noche, un aspecto de pequeño nido confortable donde el diseño y la alta tecnología están al servicio de una única y misma causa: convertir sus noches en algo mágico…
Hace apenas dos años, el hotel Five era una pequeña pensión vetusta, como existen decenas en París.
Hasta que Philippe Vaurs, originario de Aveyron lo compra con la firme voluntad de convertirlo en el ambiente de sus sueños. Con ayuda de Vincent Bastie, el hombre que ya había tenido éxito con la alquimia entre calor y ultra modernidad en el Murano, empieza imaginar un lugar onírico y romántico. El resultado se presenta en veinticuatro habitaciones con una atmósfera única: las camas levitan en el aire azulado de una noche estrellada (falsa), y los huéspedes se embarcan en uno de los viajes inmóviles más sensuales ; porque el Five evoca tanto el quinto distrito, donde está ubicado hotel, como los cinco sentidos, invocados a su vez por el marco y la decoración del hotel. He aquí cinco buenas razones para pasar allí la noche de San Valentín…
La vista
En el espacio de una noche, el hotel Five ofrece a sus huéspedes un pedazo de cielo. La cama tradicional a baldaquín se transforma aquí en una nave espacial y se ilumine con decenas de estrellas – en realidad se trata de fibras ópticas. Además, puesto que en los sueños todo es posible, hasta se puede, en algunas habitaciones, hacer variar el color de estos soles lejanos…
El oído
Si se presta a todos los fantasmas románticos, el hotel Five no es menos que un capullo de alta tecnología.
Acurrucado en una de sus veinticuatro saloncitos, cada uno puede prestar oído a la belleza y al caos del mundo, gracias a las 400 cadenas que se transmiten en las pantallas planas Loewe. A menos que prefiera acurrucarse en el silencio mullido de su habitación…
El gusto
En el sótano, la sala para desayunar acoge a los huéspedes inmediatamente después de haber despertado de sus sueños. El despertar el goloso: los croissants de una pastelería parisina famosa y el té de Mariage Frères se saborean en un ambiente vitaminado. Para regresar con el pie derecho al mundo real…
El tacto
En el hotel Five, el metal frío se corrompe con el cuero, las paredes se visten de visillos o de ladrillos, mientras que la chimenea toma el aspecto de una maleta grande olvidada allí por algún curtidor. Desde la recepción hasta las habitaciones, las lacas de la artista Isabelle Emmerique, obras únicas, se dejan acariciar… con la mirada.
El olfato
Para embriagar un poco más a los enamorados que vienen a refugiarse en los nidos mullidos del hotel Five, cada habitación está equipada con un difusor de aceites esenciales. ¡Sumérjase con delicia… y según su humor! – en los cinco ambientes olfativos que se proponen: tónico, relajante, voluptuoso, natural o… sensual.
Como el Murano, el edificio del hotel Five era antiguo que usted renovó. ¿Eso es un reto para usted?
El edificio del Five era vetusto y no inspiraba nada. La estructura se vació completamente, se creó el hueco del ascensor, el hueco de las escaleras de emergencia y la sala del desayuno en el sótano. Nos dimos cuenta lo suficientemente rápido que si deseábamos tener cuatro habitaciones por piso, el espacio era considerablemente reducido. Existe una terapia para agrandar el espacio: hay que meter muchas cosas. Mientras más cosas se pongan, más el ojo va a ver decenas de cosas, en vez de detenerse en un color, una luz o un motivo, y el espacio le parecerá mayor.
Hábleme de la utilización de la fibra óptica, ¿omnipresente en el hotel? ¿Por qué la primera impresión en este material?
En la escala de las luces, se introdujo fuentes de luz muy pequeñas que de hecho parecen estar lejos, dando una impresión de profundidad. También las utilizamos en las uniones de las baldosas, lo que, en mi opinión, no se había hecho nunca. Fue complicado poner esto en marcha, sin embargo, es un trabajo de precisión.
Recurrió a una determinada cantidad de elementos de alta tecnología, pero sin que el lugar se volviera frío, como una clínica. La alfombra voladora, la cama a baldaquín nos envían de nuevo a estereotipos antiguos reinterpretados a la manera moderna. ¿Cuál es su concepto de la alta tecnología?
Las tecnologías nuevas se convierten en románticas. Por otro lado, ninguna de las tecnologías que se utilizaron en el hotel es complicada: cada uno puede apropiárselas inmediatamente, así como cualquier elemento que le sea propio, para personalizar su estadía.
LE FIVE HÔTEL
3, rue Flatters 75005 Paris Tel : 01 43 31 74 21
Correo electrónico: contact@thefivehotel-paris.com
Sitio web : www.thefivehotel-paris.com
Habitaciones: desde 150€ (estándar, 1 pers.) a 320 € (suite con Jacuzzi)