Una habitación mágica que proporciona un gran espectáculo gracias a sus puntos luminosos de fibra óptica ubicados detrás de la cabecera en cristal de la cama. La moqueta, todo como la iluminación, cuenta con motivos que contrastan para agrandar la habitación. ¡Efecto sorprendente garantizado!
El hotel Five, que abrió sus puertas en octubre en París, ha apostado en el diseño. Los colores y la iluminación han sido escogidos con un cuidado especial para ofrecer algo inesperado que despierta los sentidos de los clientes. Misión cumplida. Visita guiada con el arquitecto de un establecimiento sorprendente en el cual la inspiración de “nivel superior” transforma los clásicos de la moda.
Ubicado en el corazón del barrio latino en el distrito V de parís, el Five ha jugado la carta del diseño para ofrecer a sus huéspedes un universo dedicado a los sentidos y que conmociona los códigos tradicionales de la decoración. Los colores y la luz son las ventajas de este espacio denominado de “nivel superior”. Un simpático guiño al costurero Christian Lacroix con quien el arquitecto del establecimiento, Vincent Bastie, colaboró durante el acondicionamiento de su Hôtel du Petit Moulin, ubicado en pleno corazón de la capital. “Los arquitectos y los decoradores han convertido sus hoteles en colecciones de moda de la misma manera que los costureros Son hoteles”, dice divertidamente el especialista. ¡Una deliciosa mezcla de géneros que, en el caso que nos ocupa ahora, se ha inspirado de la pastelería japonesa que linda con el edificio! En efecto, tanto la decoración como los pasteles han servido de musa al arquitecto. Una influencia golosa que ha dado vida a una profusión de colores y materiales, porque para los nuevos propietarios, la tarjeta de presentación de su establecimiento, no es simplemente su ubicación geográfica, sino su decoración.
Creación en los detalles mínimos
Las veinticinco habitaciones presentan nueve ambientes “decorativos”: turquesa, anís, violeta, rojo, dorado, anaranjado, gris pardo, blanco y negro. Cada color está dedicado a un universo en particular. La relativa neutralidad de los dos últimos colores (blanco y negro) - a diferencia de los demás - llevó al arquitecto a "jugar con el grafismo”. Resultado: los motivos se realzan, como se puede constatar en las moquetas por ejemplo. Ya sea que se use en las habitaciones o en las partes comunes, la decoración se ha pensado hasta en los más mínimos detalles, porque para Vincent Bastie, ni hablar de permitir que tal banalidad se inmiscuya aquí. En cuestión de revestimiento, las paredes y los pisos están engalanados con las telas más distinguidas, las cuales vienen en rayas regulares o asimétricas, con flores o impresiones de cuero, con motivos en forma de olas o lunares… A semejanza de esta suite del primer piso que presenta, en tonos marrón glacé, un tejido muy bonito del gremio de diseñadores, con efecto de visillos y motivos florales, "como si uno viera la transparencia" del hermoso jardín y de su sorprendente césped artificial sobre el cual se destaca un Jacuzzi. Cuando se trata de objetos, ni hablar tampoco de recurrir a “lo ordinario”. ¡Demos lugar, por favor, a los objetos a la medida! Es de esta manera que Vincent Bastie se puso en contacto con la artista Isabelle Emmerique para dar imaginación a veintisiete obras en laca “dedicadas a la decoración de cada habitación. Estas son creaciones originales inspiradas en tejidos y que ofrecen originalidad y unicidad. La obra armoniza con el resto de la habitación”, se felicita el arquitecto.
A cada quien de acuerdo a su temperamento
Ambientes diferentes que deben poder responder a una idea original: permitir que los clientes elijan su habitación según su temperamento. El objetivo es proponerles una paleta de emociones variadas y adaptadas a su humor en el momento, es decir, “solicitar sus sentidos”, y de crearles, sobretodo, deseos de regresar para descubrir otro universo en cada una de sus estadías. Es por este motivo que el hotel propone igualmente una selección de aromas para propagar en cada habitación y disfrutar de una ósmosis total con el lugar.
Este establecimiento es como un viaje al corazón de los sentidos y de la decoración. En ese sentido no se ha dejado nada al azar. Sobre todo en las partes comunes, donde también se juega con los contrastes. Para empezar, el salón de recepciones, donde se combinan los visillos blancos opacos y los sofás ultra contemporáneos con el piso negro en arenisca cerámica, y una sorprendente chimenea a gas imaginada en forma de maleta por la tienda Habitat de l’Est Parisien. Finalmente, con respecto a la sala para desayunar, se ha puesto el acento en la tonicidad, particularmente con papeles pintados en tonos rojos y negros, o incluso con una banqueta en tonos cereza, sin olvidar los sillones que brillan con colores y motivos florales. ¡Una verdadera cura de vitaminas durante el desayuno!
Agrandar el espacio
El arquitecto tuvo carta blanca. Fue responsable de imaginarlo todo. Sin embargo, existía un imperativo: dar la ilusión de piezas más grandes, particularmente en el caso de las habitaciones. Esto explica en gran parte las selecciones en materia de decoración. Como profesional experimentado, Vincent Bastie tiene la solución: jugar con diferentes escalas. En el idioma de los neófitos, esto significa manejar con destreza objetos de tamaños diferentes, así como con los materiales. Su vara mágica reúne: tejidos, muebles de cristal (cabecera de la cama y escritorio) para dar transparencia – lo cual evita la división del volumen – y luz en fibra óptica.
En esta redistribución del espacio, el polo más importante ha sido, sin lugar a dudas, la iluminación. “La luz permite ofrecer un efecto dinámico a un espacio estático. La luz debe dar la impresión de flotar, de un ambiente irreal”. Para el arquitecto se trató de “hacer tomar al ocupante de una habitación las normas clásicas como punto de referencia”. El señor Bastie tiene mucha confianza, desde hace mucho tiempo, en la fibra óptica, cuyo resultado es sorprendentemente espaciosos con respecto al tamaño pequeño de los elementos. Además, la instaló por todas partes en la habitación y en el cuarto de baño. Se colocaron cerca de 50 untos luminosos en cada habitación. Se pueden encontrar en el canto del escritorio de cristal para “dar la impresión de que está flotando, que el mueble no es sólido”, en el cielo raso para “crear un hermoso cielo estrellado” y finalmente en la cabecera de la cama. En el cuarto de baño, la fibra óptica se encuentra en las uniones de las baldosas. Es cuestión de alegrar la habitación. El uso de la fibra óptica en decoración es aún hoy en día un poco limitado. Una bendición para nuestro creador que, a través de sus realizaciones, desea salir de las pautas establecidas; demostrar “que podemos inventar algo diferente para sentirnos en otro lugar”. Misión cumplida: en el menú de este hotel, que no se parece a ningún otro, encontramos noches mágicas y sueños mientras estamos despiertos. ¡Felicitaciones al artista!
Una habitación con colores vivos que ha habido que "agrandar", particularmente por medio del mobiliario. El escritorio (a la izquierda de la imagen) en cristal y con fibra óptica en el canto cumple maravillosamente esta función. Su transparencia e iluminación proporcionan un efecto de flotación e irreal.
Un color muy a la moda para una sala de baño de estilo muy decorativo. Como siempre, la fibra óptica se encuentra en la baldosa para obtener un resultado espectacular.
Visillos blancos, sillón gráfico y luz salid directamente de un cuento de Las mil y una noches muestran el color: este no es un hotel como los otros. Es un sueño, incluso cuando estamos despiertos.
Un salón de recepciones muy gráfico con sus sofás ultra contemporáneos, su piso en arenisca cerámica y sus visillos blancos. Sin olvidar las creaciones en laca de la artista Isabelle Emmerique, diseñadas especialmente para cada habitación.
La sala para desayunar brillante, donde el contraste del rojo de la banqueta y del negro de los papeles pintados ofrece una cura de vitaminas a todos los que tengan dificultad para comenzar el día. Como si esto no fuera suficiente, el arquitecto agregó sillones muy coloridos a los motivos florales que avivan la pieza. Hay que observar, en primer plano, la vajilla tan simpática de diseño Garguanta.
La selección del negro, neutro, permite al arquitecto jugar con el grafismo. Numerosos visillos, tejidos y la moqueta con motivos favorecen la dinámica de esta pieza con un hermoso cielo estrellado que garantiza una noche mágica.
La cama parece flotar, como si no hubiera gravedad; sensación acentuada por las cuerdas fijas en el cielo raso estrellado y por la magnífica creación en laca de Isabelle Emmerique. Un ambiente mágico que hace contraste con el cuarto de baño completamente de color negro.